Este lunes fue la tan promocionada y esperada fiesta de 15 años de la joven mexicana, Rubí Ibarra García, y recibió 10 mil invitados de los 1.3 millones de confirmaciones.

El 30 de noviembre su padre invitó a la celebración a todo el mundo a través de un video en YouTube que pretend+ia llegar solo a los 200 habitantes de su pueblo pero que terminó por convertirse en viral. No se sabe por qué el video llamó tanto la atención y fue compartido más de 800.000 veces y generó múltiples imitaciones y memes.

El evento atrajo familiares, amigos, personalidades locales y extraños, así como la prensa deseosa de cubrir lo que se esperaba sería una celebración legendaria.

Desde muy temprano se llevó a cabo la celebración, con una ceremonia religiosa, a la que acudieron varios de los asistentes y que llegaron de diferentes lugares.

Las autoridades implementaron un plan especial para controlar el esperado gran flujo de gente.
Un vocero de la secretaría de Seguridad Pública de San Luis Potosí le dijo a BBC Mundo que la policía instaló seis filtros de seguridad y cuatro adicionales se establecieron en coordinación con la secretaría de Turismo, la Protección Civil y la policía municipal de Villa de Guadalupe.

Según el portal de noticias 20 minutos la joven quien lució muy asustada, ante la multitud que la esperaba para su celebración, bailó el tradicional vals de las 15 rosas y también se despidió de su último juguete, una muñeca.

En la fiesta corrieron ríos de cerveza y las paradas de comida instaladas en un descampado gigante de la hacienda Laguna hicieron su agosto, mientras la música, con varias bandas participantes y que bailaron hasta el cansancio.

Uno de los regalos que más llamó la atención fue el carro que le dio el alcalde de San Blas y que despertó el interés al igual quien reconoció que había robad, pero poco.

Entre las variadas actividades de esparcimiento hubo una carrera de caballos, una "chiva" con un premio de 10.000 pesos (unos US$500) al ganador.
Desafortunadamente, uno de los jinetes participantes murió al caer de su montura y ser arrollado por el caballo.