Lindsay Lohan, quien posó para la revista masculina Playboy y ha realizado varias sesiones fotográficas eróticas, esta vez decidió que no se sentia muy comoda con una escena de sexo durante la filamción de una nueva película.


Como la actriz no se sentía cómoda estando en top-less frente a 10 hombres, obligó a sus compañeros a bajarse los calzoncillos, según comunican fuentes relacionadas con la producción de la película. Al principio a los trabajadores no les hizo mucha gracia, pero la cabezonería de Lindsay pudo con ellos y finalmente lograron grabar esa escena de sexo que requería el filme.


Lohan, que debió pasar por rehabilitación en repetidas ocasiones, además de tener que realizar servicios a la comunidad por conducir bajo la influencia del alcohol, ha logrado retomar las riendas de su vida durante los últimos meses.