Jimmy Kimmel convocó a celebridades como Julia Louis-Dreyfus, Sean Penn, Liv Tyler, Elizabeth Banks, Daniel Radcliffe, Kirsten Dunst, Jason Schwartzman, Michael B. Jordan, Keegan-Michael Key, Jordan Peele, Julianna Margulies, Colin Farrell, Jordana Brewster, Kurt Russell, Viola Davis, Matthew Perry, Lake Bell y Sarah Paulson para que leyeran las cosas odiosas que la gente escribe sobre ellas en Twitter.

Jimmy Kimmel convocó a celebridades como Julia Louis-Dreyfus, Sean Penn, Liv Tyler, Elizabeth Banks, Daniel Radcliffe, Kristen Dunst, Jason Schwartzman, Michael B. Jordan, Keegan-Michael Key, Jordan Peele, Julianna Margulies, Colin Farrell, Jordana Brewster, Kurt Russell, Viola Davis, Matthew Perry, Lake Bell y Sarah Paulson para que leyeran las cosas odiosas que la gente escribe sobre ellas en Twitter.

“Internet es algo fabuloso”, dijo Louis Dreyfus. Se rio cuando leyó un tweet de un usuario que decía: “Al diablo con Julia Louis Dreyfus, con 50 años y ganando premios y mi—a. Perra necesitas retirarte”.

Ella respondió: “Me retiraré”.

Gracias a @MartinBeyond, Radcliffe aprendió que es “una de las criaturas hechas por Dios menos atractivas del mundo después del cerdo hormiguero”.

Y Dunst supo que sus dientes “molestan demasiado” a @YolieTheJew. “lucen como unos tictacs con señales de vomitar”.

La apariencia de Jordan también fue criticada, cortesía de @wearethetre quien escribió: “Sueño que si veo a Michal B Jordan golpearé ese pedazo de pelo que llama bigote”.

Entretanto @Brock_toon dijo que el rostro de Russell es “hecho con demin añejado”. El actor replicó: “No pudiera estar más de acuerdo”.

Pero no todo el mundo se tomó bien las críticas. Perry quedó atónico cuando leyó este tweet: “Tengo este síndrome de Matthew Perry: soy un perdedor sarcástico con una cabeza gigante”.

Otras estrellas como Farrell no pudieron leer el tweet odioso sin estallar en risas.

Quizás la mejor respuesta fue la de Paulson, en respuesta a @ThePeter que dijo que “es molesta cuando grita o llora o habla o existe”.

La actriz le respondió: “Muérdeme, desgraciado. Así me siento sobre eso. Muérdeme en el c—lo”.