RAW inició con una gran sorpresa que nadie se lo esperaba, el regreso de Shane McMahon a la WWE.

RAW inició con una gran sorpresa que nadie se lo esperaba, el regreso de Shane McMahon a la WWE. Shane sorprendió al mundo haciendo su regreso ante una gigantesca ovación que continuó todo lo que duró ese segmento. Los fans realmente extrañaban a Shane.

El motivo del regreso de Shane fue la premiación de su hermana Stephanie McMahon con el Premio Legado de Excelencia, a quien no consideró una digna ganadora. Y además culpó a Stephanie y Triple H de los bajos números de la empresa en el rating y estrellas lesionadas.

Además Shane McMahon también le reclamó a su papá Vince McMahon el control de Monday Night Raw pero Vince puso una condición. Para obtener el control de RAW, Shane deberá vencer a un luchador en Wrestlemania. Vince debía elegir el luchador. Shane acepta y Vince menciona que deberá vencer al Undertaker dentro de un Hell in a Cell.

Con esto se revive la rivalidad de los McMahon que marcó gran parte de la Attitude Era y que siempre resulta una herramienta efectiva para aumentar en el rating.