Kesha confesó que al nacer tenía un pequeño trozo de hueso que le sobresalía de su espalda y fue cortado al nacer, pero la cantante dijo que le hubiera gustado quedársela

“Cuando nací, todo el mundo se sorprendió al ver que tenía una especie de cola en la espalda. En realidad era un trozo minúsculo de hueso que estaba situado justo donde los animales suelen tener la cola; pero me lo cortaron rápidamente y terminaron por robarme una parte de mi cuerpo. Ojalá lo hubieran dejado ahí porque ahora podría estar presumiendo sin parar de ser una mujer con cola. Cada vez que cuento esta historia me pongo muy triste, no dejo de pensar en cómo sería mi vida si la tuviera”, dijo Kesha