La historia del ciudadano alemán que, totlamente molesto y resentido por el divorcio de su esposa, dividió literalmente todas sus cosas por la mitad, y las envió a su ex, resultó ser una campaña de 'marketing' de un bufete de abogados alemanes, informa 'Suddeutsche Zeitung'.

La historia del ciudadano alemán que, totlamente molesto y resentido por el divorcio de su esposa, dividió literalmente todas sus cosas por la mitad, y las envió a su ex, resultó ser una campaña de 'marketing' de un bufete de abogados alemanes, informa 'Suddeutsche Zeitung'.

Ni el protagonista del video viral ni su esposa existen en realidad. La historia fue creada por el grupo de abogados con el objetivo de popularizar su bufete y llamar la atención de la sociedad hacia las consecuencias de los divorcios, así como poner en evidencia los costos del trámite.