Daniel Radcliffe, el inolvidable Harry Potter, contó en un programa de radio hace unos días, que tuvo que recurrir al alcohol para olvidar la presión a la que estaba sometido, pasando muchos de aquellos días borracho.

Daniel Radcliffe, el inolvidable Harry Potter, contó en un programa de radio hace unos días, que tuvo que recurrir al alcohol para olvidar la presión a la que estaba sometido, pasando muchos de aquellos días borracho. 

Si ya nos sorprendió cuando supimos que había rodado algunas escenas yendo bebido, ahora podremos entender a qué venían aquellas afirmaciones. Y es que la fama pudo con Daniel y el agobio de ser Harry Potter le hizo buscar una salida poco recomendable: la del alcohol. El actor acaba de explicar en un programa de radio que durante la época en que dio vida al personaje de los libros de J.K. Rowling bebía muchísimo ya que esa era su manera de evadirse del mundo. “Vivía solo y creo que me creaba muchas paranoias...Bebía mucho y tuve que lidiar con ser una figura tan expuesta a la vida pública” ha confesado a Marc Maron, conductor del espacio WTF.

Aquellos fueron unos años muy duros para al artista, contrariamente a lo que se pueda pensar. El hecho de encasillarse en un personaje, de que no le ofrecieran mejores papeles en un futuro y de que la gente se refiriese a él como Harry Potter para siempre eran algunas de las preocupaciones que le rondaban la cabeza. Por suerte, Daniel se dio cuenta de que no podía seguir así y puso punto y final a su adicción. “Me cansé de levantarme todos los días con la misma sensación y con una resaca horrible” dijo de forma sincera, y declaro llevar dos años sin probar una gota de alcohol. ¡Bien por Daniel!

En la actualidad, Daniel Radcliffe se encuentra de promoción de su nueva película, "Nada es lo que Parece", que se estrenará en junio del año que viene. Por suerte, dice sentirse feliz y estar contento con los pasos que está dando a nivel profesional.