Los selfie dejaron de ser un término desonocido y se ha convertido en la mejor y más notoria expresión de la cultura online, de la redes sociales, de una sociedad tecnológica en la que la auto-promoción y el ego tienen mucha presencia, al igual que la tradición de compartir experiencias personales masivamente.

Los selfie dejaron de ser un término desonocido y se ha convertido en la mejor y más notoria expresión de la cultura online, de la redes sociales, de una sociedad tecnológica en la que la auto-promoción y el ego tienen mucha presencia, al igual que la tradición de compartir experiencias personales masivamente.

Todo parece indicar que el selfie tiene los días contados ya que llegaron los “dronies”, combinación de las selfies con el uso de drones (vehículo aéreo no tripulado que lleva una cámara) son la nueva gran revolución online.

The Telegraph ya lo detectó como una posibilidad de un future que ya es presente. La ventaja de los dronies es que el drone puede conducirse a sí mismo y seguir a la persona.

Nada de sticks o de ángulos raros, el dronie constituiría otro universo fotográfico.

Después de la revolución del monopo (el palo para hacer selfies) ¿Viene la compra masiva de drones?