Emma Watson pasó gran parte de su adolescencia intentando parecer lo más aburrida posible para no llamar la atención, puesto que no se sentía preparada para lidiar con el interés que despertaba su vida.

Emma Watson pasó gran parte de su adolescencia intentando parecer lo más aburrida posible para no llamar la atención, puesto que no se sentía preparada para lidiar con el interés que despertaba su vida.

“Me pasé mucho tiempo tratando de convencer a todo el mundo de que era muy aburrida porque necesitaba privacidad y tiempo para averiguar quién era. Solía paralizarme, en la alfombra roja por ejemplo, simplemente para poder superar el momento”, contó a la revista Porter.

Finalmente Emma ha conseguido sentirse cómoda consigo misma, por lo que ahora ya está preparada para ser ella misma tanto en la esfera pública como en la privada.

“Ahora, con 25 años, por primera vez en mi vida siento que tengo una identidad con la que me siento cómoda. Ahora tengo cosas que quiero decir, y quiero ser yo misma. No quiero que haya una gran diferencia entre mi persona pública y la privada. Es definitivamente el camino más complicado, pero sin duda es el más gratificante”, confesó.

La intérprete británica solía sentir que se quedaba a la zaga (Harry Potter) cuando se comparaba con sus amigas de la infancia porque ellas ya “sabían quiénes eran”.

“Me preguntaban demasiadas cosas para la edad que tenía. La gente me preguntaba: ‘¿Qué es lo que piensas sobre esto? ¿Quién eres, quién eres, quién eres?’. Me sentía una inepta porque aún no sabía las respuestas. Tenía muchas amigas que sabían quiénes eran, que sabían que les gustaban ciertas cosas, como el olor de la hierba, o que tenían claro cuál era su color favorito. Envidiaba a aquellas chicas porque yo era muy insegura. Me cuestionaba todo. Estaba aterrorizada por el nivel de interés que generaba”, añadió.