Jennifer Aniston cuenta varias cosas en una entrevista para The Hollywood Reporter. Ya sea de su matrimonio con Brad Pitt, de su frágil relación con su madre, Nancy Dow, o de sus planes de procrear junto a su prometido, Justin Theroux, Aniston no teme en compartir lo que ha aprendido en sus 45 años.

Jennifer Aniston cuenta varias cosas en una entrevista para The Hollywood Reporter. Ya sea de su matrimonio con Brad Pitt, de su frágil relación con su madre, Nancy Dow, o de sus planes de procrear junto a su prometido, Justin Theroux, Aniston no teme en compartir lo que ha aprendido en sus 45 años.  

Confiesa que de pequeña le costó mucho relacionarse con su madre, “era muy muy crítica conmigo. Como ella era modelo, era bella y deslumbrante. Yo no era así, nunca lo fui y honestamente no pienso que lo sea ahorita y está bien”, recordó.

El perdón siempre ha sido un tema difícil para la estrella de Cake, quien a pesar de lo que dicen las noticias, ya pudo hacer las pases con su ex esposo, Brad Pitt.

“No estamos en comunicación constantemente, pero no tenemos más que buenos deseos para el otro. Nadie hizo nada mal, ¿sabes?”, dijo. “Es solo que a veces hay cosas que pasan. Si ya todos pararan con la estúpida novela que han creado. No hay historia. A este punto ya es como que por favor superenlo y denle más crédito a estas personas”.

¿Qué ha aprendido Aniston en los diez años que lleva separada de Pitt?

“Siempre pensé que si estás molesto, no dices nada. No tiene que ser blanco o negro. No tienes que ser un histérico y hacer que tus venas sobresalgan y tu cara se torne roja, en vez, mantente callado y pon tu cabeza en frio”, dijo. “Yo solía aborrecer las confrontaciones. Entiendo la rabia, pero no sabía que había que expresarla. Esto ha sido algo que he tenido que trabajar”, agregó.

Además de problemas con su madre, la estrella de Friends tuvo que lidiar con problemas de dislexia a corta edad. “Supe porque fui a hacerme un examen de vista y me pusieron unos lentes grandes y gordos”, dijo. “Uno tenía un lente azul y el otro rojo y me hicieron 10 preguntas, de las cuales creo que respondí solo tres correctamente. Pusieron una computadora en mís ojos y vieron el movimiento de mís ojos al leer. Me saltaba tres palabras y regresaba dos y también tenía un ojo medio perdido”. Continuó recordando, “pensaba que no era inteligente, no retenía nada. Ahora tuve este gran descubrimiento. Sentí que había conseguido la explicación a todos mis traumas de niña”.

Por último, la actriz habló sobre sus planes de tener hijos un tema que la pone un poco a la defensiva. “Mira, ese es un tema que me tiene tan cansada. Me pongo nerviosa solo porque es muy personal. ¿Quién sabe qué pasará? Es algo que queremos y estamos haciendo lo que se puede”.