Orlando Bloom y Katy Perry han demostrado que siguen igual de enamorados realizando una rara aparición conjunta en el Snowflake Ball organizado por Unicef en Nueva York.

El actor acudió al evento para apoyar a su novia, que este año recibía un homenaje por parte de la organización por su labor benéfica a nivel internacional. Pero lo que consiguió robar la atención de los presentes en la alfombra roja no fue el vestido Marchesa de la cantante o el pelo rubio platino de Orlando, sino la mano izquierda de Katy para comprobar si lucía un impresionante diamante amarillo con la que fue vista este lunes durante una noche de fiesta con el actor en el local neoyorquino The Polo Bar, y que empieza a desatar rumores en torno a un posible compromiso.

Sin embargo, aunque la artista adornó sus manos con varias joyas para la ocasión, no parecía haber ni rastro del supuesto anillo de compromiso.

Katy se limitó a mencionar de pasada a Orlando ante las insistentes preguntas de la prensa:

"Él es embajador de Unicef desde hace diez años y yo solo lo soy desde hace unos pocos, así que ha estado enseñándome algunos de los deberes del cargo. Todo el mundo aprende del otro en una relación, o eso opino yo. Nosotros nos enseñamos muchas cosas mutuamente".

De confirmarse que Katy y Orlando han decidido llegar al altar, sería el segundo matrimonio para ambos, ya que el actor estuvo casado anteriormente con la modelo Miranda Kerr -madre de su hijo Flynn (5)- y ella con el humorista Russell Brand.