Cualquiera de nosotros quiere tener un recuerdo de un momento tan especial como un concierto en vivo de nuestro ídolo.

Katy Perry
Katy Perry | Fuente: Pública

Aunque parezca mentira, la amenaza de no poder grabar a nuestros ídolos en concierto parece hacerse realidad, luego de que muchos artistas se hayan quejado de que internet se inunde de vídeos de sus shows, y de que el público esté más pendiente de ver el directo a través de la pantalla de su móvil que de disfrutarlo en la realidad, Apple se ha puesto las pilas y ha diseñado algo que evitará que hagamos grabaciones con el smartphone.

Estamos hablando de una tecnología infrarroja con la capacidad de bloquear la toma de fotografías y la captura de vídeo en conciertos y cines usando un iPhone (osea, que si tienes otro modelo de móvil, en principio no pasará nada). El debate está servido.

El gigante Apple ha recibido el OK por parte de la oficina de patentes estadounidense para establecer este sistema por el cual, de forma remota, se deshabilitaría la capacidad de los Iphones de grabar en cines y espectáculos en vivo (teatro y conciertos, por ejemplo).

En los últimos tiempos hemos visto a bastantes artistas quejándose de que la gente está más pendiente de lo que graba con su móvil que de disfrutar del show que tiene delante de sus narices. Recordemos que Adele hace poco le echó la bronca a una fan que estaba grabando uno de sus conciertos con trípode incluido.

Esta nueva tecnología que propone Apple serviría también para luchar contra la piratería, ya que hay mucha gente que se dedica a grabar las pelis en el cine para subirlas luego ENTERAS en la red.

Ahora bien cualquiera de nosotros quiere tener un recuerdo de un momento tan especial como un concierto en vivo de nuestro ídolo.

Además, si no nos dejaran usar móviles en los espectáculos de nuestros artistas favoritos nos perderíamos cosas como las caídas de Justin Bieber en el escenario o la cantidad de anécdotas que la propia Adele protagoniza en cada una de sus actuaciones.

La polémica está servida ya que los dos bandos, tanto el de los artistas como el de los seguidores, tienen su punto de razón.