Australia no ha vivido ningún tipo de proceso de elección política en los últimos días, sin embargo, este territorio tuvo un nuevo Primer Ministro, al menos por unas horas. Pero eso no es lo interesante, lo verdaderamente resaltante de este nuevo político australiano es que tan solo tiene doce años de edad.

Australia no ha vivido ningún tipo de proceso de elección política en los últimos días, sin embargo, este territorio tuvo un nuevo Primer Ministro, al menos por unas horas. Pero eso no es lo interesante, lo verdaderamente resaltante de este nuevo político australiano es que tan solo tiene doce años de edad.

La mente brillante que logró ocupar tan importante puesto en la vida política de este país fue Orley Fenelon, quien no necesitó de un gran fondo económico o de la simpatía del pueblo para llegar tan lejos. Fenelon solo necesitó algo de astucia y una buena conexión a Internet.

Luego de tramar algunas bromas junto a sus amigos, Fenelon pensó que sería buena idea convertirse en el nuevo Primer Ministro de Australia, ¿y cuál fue la manera más fácil de hacerlo? ¡Wikipedia!

Par muchos la verdad sobre el universo mismo está resguardada bajo los dominios de Wikipedia, sitio que tiene la respuesta a todas nuestras dudas. Sin embargo, recordemos que cualquier persona con una cuenta en este site puede ser capaz de editar y generar nueva información en él, y no siempre es verificada a tiempo.

Fenelon se aprovechó de este detalle y en cuestión de minutos ahí estaba, en la lista de líderes políticos australianos, entre Tony Abbott, Julia Gillard y Kevin Rudd.

“Solo estaba aburrido y jugándole bromas a mis amigos. Se nos ocurrió bromear con el Primer Ministro. Un par de amigos y yo comenzamos a editar las páginas de Wikipedia y de ahí salió todo”, confesó Fenelon a Mashable Australia.

Luego de una par de días la travesura de Fenelon recorrió toda la web, Wikipedia lo descubrió y bloqueó su usuario.

Pero, ¿qué opinan sus padres de su broma nacional? “Ellos se están riendo bastante con todo este asunto”, dijo Fenelon.

Pero quien sabe, no podemos juzgarlo aún. Tal vez algún día su broma se convierta en una gran realidad, y en unos años más lo podríamos verlo como el máximo líder de esta lejana región.